domingo, 16 de febrero de 2014

La fuerza de la Revolución Mexicana

La Revolución Maderista, apenas alcanzado el triunfo, vislumbró el inminente peligro propiciado por error de don Francisco I. Madero, al dejar en manos de sus propios enemigos la fuerza de la Revolución triunfante, de tal forma presintió el peligro que se cernía, y fue víctima por traición de la mano criminal de Victoriano Huerta, quién lo derrocó y fusiló tanto a Madero como a José María Pino Súarez.

Ante esa situación surgió en el norte del país, un hombre, que si bien es cierto contaba con múltiples atributos, desde el punto de vista del movimiento obrero, se destacan los siguientes aspectos; Venustiano Carranza en su origen era eminentemente porfirista, porque había sido senador de la República en el régimen de Porfirio Díaz, porque había sido gobernador de Coahuila en el mismo régimen. Sin embargo muchos hombres pensantes se sumaron a él, la mayoría revolucionarios de convicción, y fue así que se dio la división de la familia revolucionaria en tres bandos: zapatistas, villistas y carrancistas. Quienes sitiaron la Ciudad de México, por lo que don Venustiano Carranza se fue a refugiar a Veracruz y se llevó los poderes al puerto.México se encontraba amenzadado por los zapatistas en el sur y por los villistas en el norte.

A la Ciudad de México no entraban los alimentos básicos maíz ni frijol. La Casa del Obrero Mundial veía morir de hambre a sus hombres, a sus esposas, a los hijos de ellos, y no se quedaron cruzados de brazos. Sesenta y siete elementos distinguidos de la Casa del Obrero Mundial, se reunieron el día 10 de febrero de 1915 en el templo y convento de Santa Brigida; el púlpito fue tribuna de distintos oradores que hicieron hincapié en la necesidad de ir a la Revolución. Pero para ir a la Revolución había que analizar con cual de los tres bandos se participaría. Y la mayoría determinó que el más representaba la aspiración, los anhelos de los obreros y campesinos de México, era la Revolución Costitucionalista. Y esos sesenta y siete hombres de las siete de la noche a las cinco de la mañana decidieron tomar las armas. Que gran contraste con la actualidad donde muchos critican, manifiestan inconformidades se constituyen en agitadores criminales, porque no tienen principios, ni ideas, por que no tienen programa, sino solo el propósito de dañar la marcha de la Revolución Mexicana.

Frente a esa situación, esos hombres abnegados que acordaron tomar las armas, no eran solamente sesenta y siete. Habia que convencer al pueblo; y se fueron a los mítines, a la Federación de Tranvías, a la región de San Angel, a convencer a los obreros textiles, Y unos cuantos días después tenían 10 mil trabajadores afiliados para tomar las armas.

Fue una comisión a ver a don Venustiano Carranza, él tenía conocimiento de la existencia de la Casa del Obrero Mundial, había leído los periódicos y tenía recelo en contra de la Casa del Obrero Mundial.

* Cuando llegaron los comisionados, encabezados por Rafael Quintero, les dijo: "...señores les agradezco mucho su resolución, pero no la necesito, por que yo cuento con campesinos. Ustedes son enemigos del gobierno, ustedes son izquierdistas, ustedes no aman a la revolución ni aman a su patria." Rafael Quintero, que tenía profundos conocimientos, le respondió en la forma siguiente: "...está usted equivocado. La doctrina de la Casa del Obrero Mundial se basa en esto: en amor del hombre por el hombre, en la transformación de la sociedad actual para acabar con la explotación del hombre por el hombre, para crear una nueva sociedad, para darle una estructura donde sea más equitativa la distribución de la riqueza y, piense usted, que no somos los únicos que pensamos así. Platón , en lo que se llama su delirio y su utopía, habló de una república, de una república como la que nosotros queremos. Cristo, predicó una doctrina, una doctrina que está acorde con nuestra manera de pensar. Está usted equivocado, nosotros amamos a México, amamos la Revolución y a la Patria, y, por eso vamos a tomar las armas en defensa de ella. Que tenemos ideales, sí señor; y ya fuimos combatidos, ya fuimos acusados de traidores, ya fuimos acusados de transfugas; ya fuimos acusados de haber roto los principios y la doctrina de la Casa del Obrero Mundial. Pero, no señor, los ideales los hemos dejado guardados esperando el triunfo de la Revolución, y el cause de los acontecimientos". Recapacitó don Venustiano Carranza y le ordenó al licenciado Zubarán Capmany que se pusiera de acuerdo con el comité revolucionario. Rafael Quintero redactó los puntos del pacto y redactó el programa, el licenciado Zubarán Capmany estuvo conforme y lo firmó en representación del Ejercito Constitucionalista.

Salieron de México diez mil hombres y trescientas cincuenta mujeres, rumbo a Orizaba, con órdenes del General Alvaro Obregón que ahí se formaran los "Batallones Rojos", y el grupo sanitario de mujeres que se llamó a petición de los líderes de la Casa del Obrero Mundial, "Grupo Sanitario Acrata". Partió el primer Batallón Rojo, compuesto exclusivamente por hombres de la fabrica de armas, quienes las conocían a la perfección, pues fabricaban cañones, ametralladoras y fusiles.

Seiscientos hombres del primer batallón, fueron a la batalla de Ebano, sostuvieron combates casi a diario por espacio de 65 días, y no pasaron los elementos villistas, a pesar de tener mejores generales, a sus mejores soldados, por que el punto clave para el triunfo de la revolución villista, era el paso de Tampico a Veracruz, para acabar con el gobierno constitucionalista. Los soldados rojos de la Casa del Obrero Mundial, en unión de otros abnegados soldados, detuvieron la marcha; en esa batalla se cometió un grave error por la falta de experiencia, pues un piloto, lejos de ir a bombardear al enemigo, bombardeó los pozos petroleros, se derramó el petroleo y murieron muchos compañeros, no en campaña sino a consecuencia del error. De los seiscientos elementos Rojos, que partieron a la batalla, solo regresaron 20, sin embargo esa batalla fue importante logro para alcanzar el triunfo de la revolución constitucionalista.

Sin mella alguna por los sucesos acaecidos, la Casa del Obrero Mundial en Orizaba, organizó dos Batallones Rojos, denominados uno "Supremos Poderes" y el otro " Reforma", los cuales partieron a Celaya a combatir a la poderosa División del Norte. Bajo las ordenes del gran estratega militar el General  Alvaro Obregón, derrotando en la batalla al General Francisco Villa.



                                         *Rafael Quintero. Mis Memorias.


Nuestra Historia

La Casa del Obrero Mundial; yunque donde se forjó el Movimiento Obrero, con el propósito de recordar, no en su dimensión, sino en síntesis la grandeza que encierra en sí el gesto de un puñado de hombres que sin medir peligros ni consecuencias se lanzaron a la lucha armada. Había necesidad de salvar la Revolución Mexicana, había necesidad de no estar en forma pasiva esperando el desarrollo de los acontecimientos frente a un problema muy grave que se había creado con la división de los grupos revolucionarios.La Casa del Obrero Mundial; fue el resultado de la inspiración sublime del gran ideólogo, aún incomprendido, Ricardo Flores Magón, quién fe la semilla que germinó en el cerebro de un grupo de luchadores.Comenzaron a llegar a México, al triunfo de la revolución maderista, las obras de los ideólogos del del siglo XIX: "Conquista del Pan", "Historia de la Revolución Francesa", "Palabras de un Rebelde" y algunas otras obras más, muy importantes de Pedro Kropotkin.Llegó a México "Dios y el Estado", de Miguel Bakunin, llegó también la obra de Proudhon, "La Propiedad es un Robo". La obra de Anselmo Lorenzo, "Vía Libre". Llegó a México, "Cuestiones Sociales" de Ricardo Mella, y asimismo, esa formidable obra de Eliseo Reclus que se llama "El Hombre y la Tierra".Esos ideólogos del siglo pasado, esos visionarios que tuvieron la oportunidad de examinar los fenómenos del universo, y el fenómeno que tendría que ser la consecuencia de la explotación del hombre por el hombre. Su análisis histórico señalando que si bien es cierto, que la Revolución Francesa que tiene profunda significación en la historia universal --había dado un paso agigantado en defensa de los pobres, de los ilotas, de los deshederados, de los parias-- también es cierto que esa revolución le dio curso a una nueva casta de privilegiados.Cuando en la Casa del Obrero Mundial  se analizaron las distintas tendencias y esta misma tribuna la adoptaron verdaderos talentos, verdaderos hombres que se habían dedicado al estudio y al conocimiento de las grandes obras de las cuestiones sociales y, ellos analizaron: qué era el Sindicalismo, qué era el Comunismo, y qué era el Anarquismo; vino la diferencia de criterios, ninguno pensó, en esta tribuna de la misma manera. Porque Soto y Gama sostenía con firme convicción su creencia en el socialismo cristiano. Los compañeros anarquistas sostenían su teoría y uno que otro compañero marxista sostenía también los conocimientos de Carlos Marx, expuestos en su obra "El Capital". Pero, nunca nadie se molestó, ni a nadie se le impidió que expusiera sus puntos de vista. Cada quién escogió lo que a su juicio llenara sus aspiraciones y se determinó que los líderes, que los dirigentes de la Casa del Obrero Mundial, siguieran el curso de su pensamiento, el desarrollo de sus ideas, pero que así mismo los trabajadores se organizaran en sindicatos, dentro y exclusivamente del sindicalismo revolucionario. No es cierto que la masa trabajadora de esa época haya sido anarquista. La masa era eminentemente sindicalista, porque sabía que la lucha de clases, llevando como método el sindicalismo y con las armas de esa doctrina, podría avanzar ampliamente en la ruta que se había trazado.Pero, una vez que los ideólogos, una vez que los esforzados, que los hombres abnegados, honestos, de convicción, de limpia trayectoria, determinaron darle cauce al movimiento obrero, se pensaba fundamentalmente en la formación de sindicatos. Había necesidad de darle vida al movimiento obrero, entonces, los cocheros, que eran conductores de carruajes, los sastres, los compañeros de artes gráficas, que dieron muy buenos elementos a la lucha, decidieron formar aquí los primeros sindicatos. Pero surgieron naturalmente las discrepancias y las discusiones; en esta tribuna cada día se entendían más los motivos, los conocimientos de la gran causa. Fue entonces que se determinó cambiar la sede de la entonces calle de Estanco 44, a la actual ubicada en Matamoros 105, adonde llegaron verdaderas figuras; verdaderos hombres de talento para exponer su criterio, su manera de pensar y a impulsar la corriente ideológica de la Casa del Obrero Mundial.





     



sábado, 15 de febrero de 2014

Quienes somos.

"Somos victimas de todos los tiempos y de todas las sociedades que, agotada ya la esperanza y perdida la fe en mentidas promesas, venimos a pedir a la religión, a la filosofía y a la ciencia del influjo que han ejercido en la marcha de la humanidad. Somos los parias que en todas las sociedades han existido, que todos los sistemas han conservado, que venimos a arrojar al rostro de la civilización moderna sus mentidas palabras de justicia y moralidad, y a juzgar a la historia con un criterio inflexible, como solo tiene derecho a usarle el que vive en la miseria, ese legado de los siglos que acusa de insuficiencia a todos los principios que hasta ahora han aceptado los hombres.

Sí, privilegiados: Váis a oír verdades que nunca se han dicho y que la dignidad humana reclaman que se digan. Venimos a turbar vuestros placeres, vuestras alegrías y vuestro fastidio, por que somos la conciencia de la humanidad que se levanta a gritar: ¡Caín, que has hecho de tu hermano!

Vamos a levantar el tupido velo de vuestra hipocresía, y a enseñar al mundo, para su vergüenza, el repugnante espectáculo de vuestros crímenes".

                           Anselmo Lorenzo Asperilla.
                                                (1841-1914)


domingo, 12 de enero de 2014

Luis Echeverría Alvarez, visita la Casa del Obrero Mundial


El 23 de septiembre de 1976, acudió el señor presidente de la República Lic. Luis Echeverría Alvarez, acompañado de su señora esposa la señora María Esther Zuno de Echeverría, y miembros de su gabinete presidencial, a la Casa del Obrero Mundial, a efecto de rendir un homenaje a los trabajadores obreros que dieron su vida por la lucha social engendrada en el movimiento constitucionalista encabezado por don Venustiano Carranza.

En el acto cívico en voz de don Luis Araiza, se recordó la importante participación del proletariado mexicano.  











Siendo oportuna la develación en esa fecha, del busto del General Alvaro Obregón, en su momento Jefe Supremo de los Batallones Rojos, conformados por personal obrero, con el que inflingió sendas derrotas en Celaya y El Ebano a la División del Norte.